CORAZÓN DISLOCADO

Por Nicole Brouged

Obra: «La Risa, el Miedo y la Ansiedad», por Antonio Mendoza
Late, late, late corazón
Corazón dislocado y lleno de dudas
Dudas pasajeras, dudas intensas que se mezclan en un solo ser
Ser que quiere ser y no puede
No puede porque tiene miedo
Miedo de ser, porque cuando no es, llega al infinito cielo y toca las estrellas con la falsa sonrisa de felicidad.

¿Logra siendo o sin ser?
Sin ser, como el payaso de las siete máscaras que una vez conoció en su pasado doloroso, lleno de escombros.

Escombros de una vida no aceptada, de espinas no sacadas, de desidia, miedo y abandono.

¿Abandono de qué, si los supuestos verdugos siempre estuvieron a su lado?

A su lado, en forma de tristeza, en forma de humanos que perseguían un fin inesperado, una masa de humanos llena de colores y dolores.

Dolores, millones de ellos. Y ahí sigue ella, entre río y mar, dulce y salado.
Viviendo, solo viviendo entre sus letras infames, algunas creadas, otras confesadas.

Confesadas con gran angustia en el alma,
Alma noble que dejó de ser y paga cada día llevando la pesada cruz a cuestas, con las astillas clavándose en la piel.

La piel herida, el cuerpo empobrecido y la mente llena de terrones de azúcar y hormigas violentas que comen y esconden el dulce en los rincones de un cerebro que es, de una mente que deja de ser.

Late, late, late, corazón dislocado...

PASADO

POR MAYRA DE BOURG

…Pasado… ¡Me ahogas! ¡Basta ya! ¿Quién te resiste?⁣
Bien sé que tú me hiciste.⁣
Nada hay en mí, Pasado, donde no hayas posado, tu zarpazo o tus besos.⁣
Con tus juegos traviesos⁣
me has nutrido, formado y deformado.⁣
tierno Pasado.⁣
Por desgracia, —o por suerte— no puedo ya de mi carne y de mi sangre desprenderte.⁣
Soy tu fin, tu morada…⁣
¡Sea! Reside en mí , si te empeñas y expón⁣
de mi ardiente cerebro en un rincón⁣
tus tablas y memorias.⁣
¡Haz balance de todas tus victorias,⁣
de mis viejos amores inventario!⁣
Trabaja bien, y a fuerza de buen archivero y notario,⁣
graba en mi corazón ajado y triste⁣
las viejas escrituras que trajiste.⁣
Para mejor engatusarme ⁣
crea ópticas, ilusiones y falsea ⁣
la imagen y maquilla con pintura⁣
decorado y figura;⁣
cubre con purpurina, ⁣
dorada y fina,⁣
el sueño y la aventura;⁣
insiste, pasteles.⁣
Prosigue tu tarea⁣
triste y macabra de rotulador⁣
y de embalsamador.⁣
Mas prosíguela, al menos, bajo el signo⁣
de la sombra Por esto yo los consigno, ⁣
a ti y a tus despojos,⁣
de mi pecho en el fondo. De mis ojos⁣
todo lo que te evoque alejaré.⁣
Cajones vaciaré⁣
con malos trastos,⁣
y al fuego arrojaré⁣
cartas y documentos y retratos.⁣
De mis cofres te exhumó⁣
y te convierto en humo.⁣
Te expulso. Te despido.⁣
Te arrojo de tu nido.⁣
Que evalúes exijo⁣
tu hediondo escondrijo.⁣
Quiero ofrecer a las deidades mudas⁣
las paredes desnudas,⁣
los estantes vacíos.⁣
Adiós, libros, adiós, amigos y míos:⁣
me disgustàis, porque me habéis gustado.⁣
Poemas que he leído demasiado:⁣
de mi vera os rechazo Y aunque vivo⁣
quedé mi corazón bajo el derribo⁣
sepultado, yo al menos libertad gozaré, y, ya sin nombre, sin edad,⁣
libre al fin del pasado,⁣
desnudo y sin cuidado⁣
en mis salas desiertas,⁣
hacia ti podré ir ⁣
¡Oh, Porvenir!⁣
con tus manos abiertas.

EL ÁRBOL CAÍDO

POR NICOLE BROUGED

¡Qué noche! Llovió demasiado. Hubo centellas cayendo en el techo de mi casa (por suerte es de dos plantas y no pasó a mayores). Los malditos truenos no paraban con su trum-srh-pass… ¡Qué cristiano duerme así! Ni yo, hombre recio de campo, puede soportar tanto ruido del estado crepuscular.*

Dormí y algunas goteras seguían filtrando el agua. Total, amanecí con la cama hecha un charco.

Al levantarme, con mi pocillo de café en mano, vi que estaba todo nublado. A lo lejos, el arcoiris más chiquito que había visto –¡Gua! Parece presagio–. Un árbol completo se arrancó. Sabrá él mismo si fue un rayo o el viento.

Bueno, bueno, toca beber cafecito rápido para empezar a acomodarlo todo. Cuando uno está solo ¡gua! el trabajo se multiplica….

Lo que no sé es cómo mover el árbol ese. Es grande, pesado y muy astilloso. Donde está tampoco puedo picarlo porque el terreno es irregular. ¡Gua! Y este árbol feo, lleno de termitas, ni siquiera me servirá como leña. ¡Maldita lluvia!

Quienes dicen que después de la tormenta llega la calma es porque, de seguro, no han tenido que lidiar con un árbol inmenso caído, muestras el cielo arcoiris, en vez de calmar los ánimos, parece una mueca triste allá arriba…

09 de abril de 2021

* Ver término en el DRAE

SOBRESALTO

POR ESTEBAN ARENAS

Hoy no supe confiar nombre

al continuo asalto.

aquel que me frecuenta

cuando callo y me siembro

en arena silenciosa.

Hoy señalé infinidad de intentos,

La flecha entre las manos,

Nunca concilió puntos rojos a la distancia.

La teja, sobre los ojos,

más pesada resultó,

cuando borrar ansió,

un serio asunto

escondido, en la otra laguna.