
La alquimia es la ciencia del cambio, toma cosas, las estudia, las desarma, las transforma en otras, tiene bases e ingredientes, medidas, a veces en sus ingredientes hay flores, a veces hay rosas.
Grandes alquimistas dicen que si algo nos importa mucho es un ingrediente poderoso para la alquimia, poder, que cosa tan curiosa; hay poder en estos pétalos, hay poder en el tallo, hay poder en las espinas o en el color carmesí de ella, hay poder en su perfume, es poderosa la rosa.
Tal vez una base sea la memoria, podría cristalizar mis recuerdos de la rosa, tal vez su mirada, su risa, su voz; podría hablar de su intelecto, su brillantez, su talento, tal vez su dedicación; hablar de ella, hablar de la rosa, es hablar de la vida misma, es hablar del arte, es hablar de la memoria, es hablar del universo. La rosa es alquimia, la rosa es magia.
Las rosas en los campos rojos de nadie, las rosas que rodean la Torre Oscura, las rosas de la fantasía, dice el libro que cada rosa representa la Torre, que cada rosa es un mundo, las rosas mantienen la realidad misma, las rosas dan vida, sin la rosa el mundo cesa, decae, perece, las rosas tienen muchas formas.
Puede que esa sea la alquimia, el cambio, de rosa a persona, de persona a rosa, convertir algo hermoso en vida, en vida hermosa, en talento, en dedicación, en arte, en intelecto, en maravilla, en magia, en mujer. Que gran creación entonces, la rosa nacida en alquimia, la rosa que sostiene al mundo, la piedra angular de este universo, la base de mi arte, el elemento fundamental de mi alquimia.
La rosa está en todo, a veces también en la nada, está en el arte, está en los mundos, está en el teatro, está en la voz, está en los libros, en las historias, en los sueños y la vigilia, en este reino, en otros reinos, en el espíritu, está en ella, es ella.
Creo pues que los escritos son para una rosa, una rosa que extraño, una rosa que escucho, una rosa que veo, una rosa que pudo ser reina, una rosa que es arte. Para una rosa en el mundo, para una rosa en una tumba, para una rosa que atrae luz de tormentas, para una rosa junto a la torre, para una rosa en un castillo, en una sala común y rodeada de serpientes.
Para una rosa en una ciudad perdida, para una rosa en barco vikingo, para una rosa en un trono de hierro, para una rosa en el Imperio Final, para una rosa en el mar esmeralda. Para una rosa de un pintor de pesadillas, para una rosa en B612, para una rosa en una cabina, hablando frente a un micrófono, siendo brillante.
Para la rosa que sostiene el mundo, para la base de mi mundo, la rosa del Ensueño, la rosa en la vigilia, amar a una rosa es algo hermoso, amarla la hace única, amarla la hace importante, la vuelve el mundo. Por eso este escrito es para ella, porque no hay nada más hermoso que una rosa.
Enmanuel Ferrer Briceño. El Lobo que Escribe. Rey de los Sueños.
08/09/2024
Para una Rosa.
Sic Parvis Magna.
