Por Alcy Villalobos

Los olores se despiertan y desnudan las raíces que se transforman en manos.
Mi tierra es vasta, dura y fuerte. Y aun así se vuelca generosa y cálida.
¡Nazco!, Nazco y mis ojos germinan deslumbrados por los colores,
por las fragancias impregnadas en mi tierra magra y exuberante.
Siento como me invita a la libertad, me invita a respirar sus bondades
maravillosas.
Escalo ascendente hacia afuera e ingenuamente corro, danzo y sueño
mientras mi cuerpo experimenta la libertad profunda.
Maleiwa me acoge en sus brazos de padre y me dejo llevar por la certeza
del tiempo perfecto.
Mas repentinamente sus brazos me sueltan a la realidad inevitable.
*****
El mundo afuera cayó, latiendo todo por dentro;
y no puedo verte tierra, no detallo tus formas geográficas,
no veo el mar de tus ojos celestes.
Solo una mancha en la oscuridad, escucho las voces del hambre...
Las manos empuñadas y el desequilibrio se reflejan en la mirada.
Te escondes a mirar como te van rompiendo y te rompes en cada
pedrada,
¿qué pretenden? ¿cuánto más pueden atropellarnos?
El miedo me persigue sin piedad y los susurros cómplices se vuelven
rencor.
Con las manos en el rostro permito que el asombro se resbale perplejo e
incauto…
Y callo la boca con mis dedos desde mi rincón…
nos dañan los hermanos ciegos por la ira.
Mi imaginación no para, se hace indetenible como mis pensamientos,
Huyo a esconderme en la flor y en ese pedacito de suelo que nos han
dejado.
*****
Amanece en la laguna del pájaro y me defiende un brazo, una voz de alto
nombre
Ja'yaliyuu.
Nació sin ataduras en la garganta y mirando el cielo con libertad ante la
penumbra,
otra vez Maleiwa nos sonríe en el paraíso.
Caminó y luchó sin sentirse quebrado de motivos,
todo terminó y despertamos sintiendo que nada nos lastimará.
Se ensordeció ante la mentira infame de la discriminación;
Fe y corazón suficiente le bastaron para escalar al conocimiento,
Su sombrero limpio de pensamientos nos liberó de limitaciones y
Corrimos a su orilla mágica de libertad.
¡Mi corazón se prende de su espíritu y el llanto desaparece…!
Ahora solo queremos libertad, queremos la verdad dibujando nuestra
geografía magnánima.
Me levanto limpia a vivir como en un principio,
Saber sobre mi huella en el tiempo,
en un espacio detenido en tiempo.
Todo cambiaste Nemesio,
las voces se fueron calladas con tu verdad;
los gritos no volvieron,
el aire se despejó con la claridad de tus palabras.
En memoria de Nemesio Montiel
