He de prevalecer
Al prolongar la huella
A la raíz, en mí, temo.
Quietud que a la quietud llama
Permanencia, persecución,
Es esa mi preocupación
Me gusta detenerme, mucho
Pero uno solo, el viaje
Nada parece cambiar
Yo tampoco pongo de mi parte
Y allí mi tristeza
Por no querer pronunciar el paso]
Es tal el hábito amado
La celda que mi pulso, levantó.
