Transmutación

Todo cambia, pero hay cosas que se resisten, usamos nuestra fuerza, nuestra magia, nuestra ciencia, nuestra alquimia. Usamos todo lo que tenemos en nuestro poder para que una cosa se convierta en otra.

Ideas en acciones, acciones en realidad, realidad en vida, vida en momentos, momentos en recuerdos, recuerdos de personas, de sonrisas, de miradas, ojos, abrazos, tiempo compartido, tiempo valioso, material para utilizar en esta alquimia de la vida.

No se conocen, se vuelven amigos con el tiempo, comparten pasiones, comparten libros, escriben; ese tiempo fue precioso, ojos verdes y ojos marrones, oro y luz junto a plata y sombras, miradas de confianza, tal vez miradas de amor, con el tiempo todo cambia, pero siempre hay cosas que se resisten.

Amor se convierte en conflicto, la ama, se odian, sufre, se separan, miradas que no vuelven a cruzarse, mejor transformar ojos verdes en ojos marrones, otro arte, actores ambos, una fue reina, luego vino la estrella, al final fue la rosa. Transmutando de una idea a la otra, de una visión a la otra, un arte que da paso al siguiente, unos ojos que cambian para dar paso a la próxima historia, pero siempre se resiste, nada es permanente, todo es eventual.

La Reina abandona su trono, dejando solo al Rey; la estrella se marcha del cielo, abandonando así el Ensueño; la Rosa se queda atrás, se la lleva alguien para jamás volver. Transmutación, de amor a odio, de alegría a sufrimiento, de presencia a recuerdo, de hombre a monstruo, de monstruo a Rey, de Rey… a Sueño.

Un hombre herido, un rey roto, un sueño solitario, el cambio nunca es permanente, la naturaleza de las cosas se resiste, algo nuevo se alza, un Rey de los Sueños, un hombre en pie, solitario y dolido, pero de pie. La Alquimia es el arte del cambio, el arte es la esencia de los sueños, los sueños dan vida.

Un corazón sigue roto, esperando al próximo cambio, al regreso de alguno de los ojos, a ocupar el trono que existe a su lado, un trono para una Reina, un trono para una Estrella, un trono para una Rosa.

O tal vez un trono vacío, donde solo quedan recuerdos, esperando una nueva transmutación.


Enmanuel Ferrer Briceño. El Lobo que Escribe. Rey de los Sueños.
17/12/2024
Para una Reina. Para una Estrella. Para una Rosa
Sic Parvis Magna