¡La imaginación es la puerta de entrada a mundos inexplorados!
Hitchcock sabía que la lógica tenía límites, pero la imaginación podía llevarte a lugares inesperados y emocionantes. Abre tu mente y deja que la creatividad te lleve más allá.
Año: 1980. Director: David Lynch. Protagonistas: John Hurt, Anthony Hopkins, Anne Bancroft, John Gielgud.
“The Elephant Man” o “El Hombre Elefante” es una de esas películas que te dejan grandes mensajes y enseñanzas sin que tú lo esperes…
Es la segunda película del hoy reconocido director David Lynch protagonizado por John Hurt, Anthony Hopkins y Anne Bancroft.
Lynch, en ese entonces era un director desconocido que comenzaba su camino en el 7mo arte y solo contaba con su primer trabajo cinematográfico, “Eraserhead” (1977), una película muy particular, surrealista, como lo serían sus futuros proyectos, pero, no tuvo buena recepción en su momento, a pesar de eso, hoy día se considera de culto.
En un almuerzo con su agente, este le muestra 3 guiones para dirigir y al ver la historia de “The Elephant Man” acepta dirigirla inmediatamente.
David Lynch dirigiendo la película.
Se decide hacerla en blanco y negro al igual que su anterior trabajo, dándole un ambiente oscuro, gris, simbolizando a la sociedad fría y sin compasión humana que venía adentrándose a la revolución industrial en la época victoriana de la Inglaterra finales del siglo XIX.
Nos cuenta la historia real de Joseph Merrick (Hurt), en la película llamado John, que padece el síndrome de Proteus en su estado más grave y nos muestra como este tiene que lidiar ante la sociedad por su aspecto físico.
La película muestra a un hombre con deformidades de gran impacto ante la vista considerándosele como un monstruo e incluso como tonto o con tara mental, se gana la vida como parte de exhibiciones de fenómenos en circos, sufriendo de humillaciones, vejaciones, maltratos y como si fuese poco debe lucir una capucha para taparse el rostro y evitar el rechazo de la gente. Ante la fama de la exhibición del “Hombre Elefante”, el caso llega a oídos del Dr. Frederick Treves (Hopkins) científico experto en anatomía, que al ver el estado avanzado de la enfermedad este decide arreglárselas para llevárselo y hacerle estudios médicos.
A partir de aquí se empieza a desarrollar la trama, se demuestra el gran talento de Lynch quien venía de hacer una película surrealista totalmente diferente, a mostrarnos un drama donde logra que sientas empatía por un hombre que padeció de las burlas, miserias y crueldad de una sociedad que se deja llevar por el físico de una persona para rechazarla.
Hay muchos mensajes entre líneas dentro de esta película que te abre conciencia, logra que entres en retrospectiva y pensar si has sido alguno de estos personajes que ha maltratado a John o has sido el que le ha brindado una mano, una de las frases que me llamaron la atención:
“La gente teme aquello que no puede entender”.
Esta frase que menciona John es un mensaje claro, la reacción que tomamos a lo desconocido es el rechazo, la reacción de ver una persona diferente al común es segregarla sin dar oportunidad de integrarse.
“No soy un animal, soy un ser humano”.
Hipocresía, humillación, maltrato ha de mostrar que realmente los animales y fenómenos es la misma sociedad. Merrick solo quiere ser tratado como un ser humano, aun teniendo una capacidad intelectual mayor que el promedio.
La película es una lección a la humanidad de sencillez, humildad, bondad e inclusión, a pesar de llevar una vida gris, John no siente odio ni rencor hacia la sociedad demostrándolo con cada persona que conoce y lo tratan bien. Que distinto seria el mundo teniendo un poco de la humanidad de John Merrick..
También se puede observar la evolución de Treves, que de su interés netamente científico pasa a ser una persona preocupada por el bienestar de un desconocido, empatizando con la angustia, dolor que John ha sufrido durante su vida, un médico que logro curar la vida de su paciente quizás no física, pero sí de su felicidad.
Ganó el premio César a mejor película extranjera, se llevó el BAFTA a mejor película y John Hurt como mejor actor, fue nominada a 8 Óscar y a pesar de no llevarse ninguno (compitió con películas como Raging Bull, Ordinary People) fue la causante de que en 1981 se abriera la categoría “Mejor Maquillaje y Peinado” gracias a la labor de Christopher Tucker.
“The Elephant Man” es una película que a pesar de tratarse de la vida real de un hombre que sufrió una enfermedad con deformidades y una vida llena de prejuicios, nos da una lección de que importante es la influencia de la humanidad, junto a las grandes actuaciones de John Hurt y el experimentado, Anthony Hopkins, sin duda, es un clásico a disfrutar.