Esquirlas

Cuando Adonalsium murió se dividió en dieciséis partes, dieciséis Esquirlas para dieciséis portadores, cada uno era una parte del infinito, una parte del ser primordial, una parte de Unidad. A cada Esquirla una intención, y cada una me recuerda a ti.

Autonomía, independiente, separada del resto, en busca de grandes logros, vas por tu propio camino, a las más grandes metas, a brillar con tu propia luz. Devoción, la que yo siento hacía ti. Dominio, el que tienes sobre mi alma y mi corazón. Capricho, el que tuvo la vida que nos hizo juntarnos y el que agradezco cada día.

Es curioso como cada una se relaciona a ti, Adonalsium era un dios, ¿serás tú una divinidad también? Pues sigo pensando en Esquirlas y sigo llegando a ti. Honor, para protegerte como Caballero Radiante. Odium, el desprecio que siento por quién se atreva a lastimarte. Ruina, la que se siente cuando tú no estás. Piedad, la que le das a mi alma cada vez que sonríes.

Las Esquirlas están por todo el universo, divididas entre las estrellas viviendo entre mundos, tal vez por eso te veo cuando miro las estrellas. Dotación, le das vida al mundo a tu alrededor. Cultivación, transformas todo, crece, cambia y es mejor. Ambición, la que te lleva a hacer grandes cosas. Invención, en tu mente brillante con ideas grandiosas.

Al final tal vez tu seas Unidad, el origen de todo, la razón del universo, la razón de ser. Valor, para decirte que te amo. Conservación, para cuidarte siempre. Raciocinio, para tratar de entender lo maravillosa que eres. Virtuosismo, porque cada aliento que respiras es arte, como lo es tu sonrisa, como lo son tus ojos, como lo es cada palabra que dices, como lo eres tú.

Surgieron tres nuevas Esquirlas, todas combinadas de dos Esquirlas anteriores. El Dor, la magia, como tú siempre lo has sido. Retribución, para mantener promesas, para cumplir juramentos o perder todo si alguna vez los rompiera. Armonía, la que tú siempre traes a mi vida.

Gracias por ser, gracias por estar, gracias por existir.

Enmanuel Ferrer Briceño. El Lobo que Escribe. Rey de los Sueños.
18/01/2025
Inspirado en el Cosmere, de Brandon Sanderson.
Para una Rosa. Para Una Esquirla.
Sic Parvis Magna

Transmutación

Todo cambia, pero hay cosas que se resisten, usamos nuestra fuerza, nuestra magia, nuestra ciencia, nuestra alquimia. Usamos todo lo que tenemos en nuestro poder para que una cosa se convierta en otra.

Ideas en acciones, acciones en realidad, realidad en vida, vida en momentos, momentos en recuerdos, recuerdos de personas, de sonrisas, de miradas, ojos, abrazos, tiempo compartido, tiempo valioso, material para utilizar en esta alquimia de la vida.

No se conocen, se vuelven amigos con el tiempo, comparten pasiones, comparten libros, escriben; ese tiempo fue precioso, ojos verdes y ojos marrones, oro y luz junto a plata y sombras, miradas de confianza, tal vez miradas de amor, con el tiempo todo cambia, pero siempre hay cosas que se resisten.

Amor se convierte en conflicto, la ama, se odian, sufre, se separan, miradas que no vuelven a cruzarse, mejor transformar ojos verdes en ojos marrones, otro arte, actores ambos, una fue reina, luego vino la estrella, al final fue la rosa. Transmutando de una idea a la otra, de una visión a la otra, un arte que da paso al siguiente, unos ojos que cambian para dar paso a la próxima historia, pero siempre se resiste, nada es permanente, todo es eventual.

La Reina abandona su trono, dejando solo al Rey; la estrella se marcha del cielo, abandonando así el Ensueño; la Rosa se queda atrás, se la lleva alguien para jamás volver. Transmutación, de amor a odio, de alegría a sufrimiento, de presencia a recuerdo, de hombre a monstruo, de monstruo a Rey, de Rey… a Sueño.

Un hombre herido, un rey roto, un sueño solitario, el cambio nunca es permanente, la naturaleza de las cosas se resiste, algo nuevo se alza, un Rey de los Sueños, un hombre en pie, solitario y dolido, pero de pie. La Alquimia es el arte del cambio, el arte es la esencia de los sueños, los sueños dan vida.

Un corazón sigue roto, esperando al próximo cambio, al regreso de alguno de los ojos, a ocupar el trono que existe a su lado, un trono para una Reina, un trono para una Estrella, un trono para una Rosa.

O tal vez un trono vacío, donde solo quedan recuerdos, esperando una nueva transmutación.


Enmanuel Ferrer Briceño. El Lobo que Escribe. Rey de los Sueños.
17/12/2024
Para una Reina. Para una Estrella. Para una Rosa
Sic Parvis Magna

Para una rosa

La alquimia es la ciencia del cambio, toma cosas, las estudia, las desarma, las transforma en otras, tiene bases e ingredientes, medidas, a veces en sus ingredientes hay flores, a veces hay rosas.

Grandes alquimistas dicen que si algo nos importa mucho es un ingrediente poderoso para la alquimia, poder, que cosa tan curiosa; hay poder en estos pétalos, hay poder en el tallo, hay poder en las espinas o en el color carmesí de ella, hay poder en su perfume, es poderosa la rosa.

Tal vez una base sea la memoria, podría cristalizar mis recuerdos de la rosa, tal vez su mirada, su risa, su voz; podría hablar de su intelecto, su brillantez, su talento, tal vez su dedicación; hablar de ella, hablar de la rosa, es hablar de la vida misma, es hablar del arte, es hablar de la memoria, es hablar del universo. La rosa es alquimia, la rosa es magia.

Las rosas en los campos rojos de nadie, las rosas que rodean la Torre Oscura, las rosas de la fantasía, dice el libro que cada rosa representa la Torre, que cada rosa es un mundo, las rosas mantienen la realidad misma, las rosas dan vida, sin la rosa el mundo cesa, decae, perece, las rosas tienen muchas formas.

Puede que esa sea la alquimia, el cambio, de rosa a persona, de persona a rosa, convertir algo hermoso en vida, en vida hermosa, en talento, en dedicación, en arte, en intelecto, en maravilla, en magia, en mujer. Que gran creación entonces, la rosa nacida en alquimia, la rosa que sostiene al mundo, la piedra angular de este universo, la base de mi arte, el elemento fundamental de mi alquimia.

La rosa está en todo, a veces también en la nada, está en el arte, está en los mundos, está en el teatro, está en la voz, está en los libros, en las historias, en los sueños y la vigilia, en este reino, en otros reinos, en el espíritu, está en ella, es ella.

Creo pues que los escritos son para una rosa, una rosa que extraño, una rosa que escucho, una rosa que veo, una rosa que pudo ser reina, una rosa que es arte. Para una rosa en el mundo, para una rosa en una tumba, para una rosa que atrae luz de tormentas, para una rosa junto a la torre, para una rosa en un castillo, en una sala común y rodeada de serpientes.

Para una rosa en una ciudad perdida, para una rosa en barco vikingo, para una rosa en un trono de hierro, para una rosa en el Imperio Final, para una rosa en el mar esmeralda. Para una rosa de un pintor de pesadillas, para una rosa en B612, para una rosa en una cabina, hablando frente a un micrófono, siendo brillante.

Para la rosa que sostiene el mundo, para la base de mi mundo, la rosa del Ensueño, la rosa en la vigilia, amar a una rosa es algo hermoso, amarla la hace única, amarla la hace importante, la vuelve el mundo. Por eso este escrito es para ella, porque no hay nada más hermoso que una rosa.

Enmanuel Ferrer Briceño. El Lobo que Escribe. Rey de los Sueños.
08/09/2024
Para una Rosa.
Sic Parvis Magna.

El Camino

Un gran escritor dijo una vez «viaje antes que destino» tal frase implica que uno debe aceptar las adversidades del camino a seguir, pues si al caer y fracasar no nos levantamos entonces ese tropiezo pasa a ser el destino; como los Caballeros Radiantes, yo rechazo ese destino.

Sin embargo aquí me tienes, en este momento me tienes con el alma rota, con la luz apagada, con un clavo incrustado en el corazón. Yo el Rey de los Sueños con el alma vacía, las calles de mi reino muertas y abandonadas, con ese aire de soledad como eran las calles de Elantris, que perdieron su luz y se erosionaron con el tiempo.

Ya no hay palabras radiantes, no hay un camino a seguir, los planes se mueren, las ideas se extinguen, igual que mis esperanzas que eran nacidas de la bruma. Ahora solo hay soledad, vacío, humo, ahora llevo brazales de duelo.

Veo los jardines que plante en tu honor, las rosas, los campos rojos de nadie, extendiéndose a donde alcanza la vista, un amargo recordatorio de que no estás y jamás vas a ver estas flores. Me recuesto entre ellas, me susurran secretos, pequeñas rosas, ninguna nota que no se comparan con mi rosa, pues mi rosa es única en el mundo, pero no es mía.

Ahora lo veo, lo entiendo, no estaba hecho para ti, pues yo no soy quien termina la historia, yo no me transformo en el Héroe de las Eras, yo no me vuelvo grande, de mí no emana el aliento de los dioses; no, yo soy solo un rey solitario en un frío reino rodeado de bruma, un reino que desaparecerá como lágrimas en la lluvia.

Pero debo recordar las palabras y ese código: «viaje antes que destino», como dijo Kaladin: El paso más importante que uno puede dar, es el siguiente; y yo quería qué tú fueras todos mis siguientes pasos. Pero supongo que esta es mi travesía, dolorosa y en soledad, tal vez algún día se una a los cuentos del Arcanum Ilimitado, pero por ahora es solo el camino de un corazón roto.

Tal vez ese sea El Camino de los Reyes.

Enmanuel Ferrer Briceño. El Lobo que Escribe. Rey de los Sueños
25/08/2024
Inspirado en la literatura del gran Brandon Sanderson.
Para una Rosa.
Sic Parvis Magna

Faltas

Ausencia, de ti, de luz, de risa; se hace presente la asfixiante sensación de necesitar algo inalcanzable. Sueños rotos, palacios derrumbados poco a poco, a veces atamos todo a un solo pilar, una Torre Oscura en el centro del universo; la piedra angular de nuestra existencia.

Fuiste tú, tantos nombres te di: la más brillante de las estrellas, una rosa entre espinas, luz de luna, Reina de los Sueños. Ahora solo faltas, en mis salones del Ensueño no hay rastro de ti, sobra lo mucho que faltas, sobra tu silencio, sobraron los momentos que no tuvimos; solo sobra lo mucho que me faltas.

No hay nombres, no hay imágenes, no hay palabras lejanas, no está ni la más mísera señal de tu presencia; solo estoy yo, el eterno y solitario Rey de los Sueños, sentado en mi trono, viendo mi frío palacio y mi solitario reino, tan lleno de gente, de ideas y de sueños, tan desbordante de vida que se siente vacío, frío y muerto.

Aquí me quedaré, en los jardines de mi palacio en el Ensueño, un día más, entre las rosas, viendo las estrellas, bañado por la luz de la luna; rodeado de las cosas que me recuerdan a ti. No he ido a ver tus sueños, no lo haré, porque sé que yo no estaré en ellos.

Solo espero que siempre estés feliz, esto es solo una carta muerta para una sombra, prosa que jamás verás, es solo el lamento de un Rey solitario, un monarca sin su reina; son las palabras de un hombre al que simplemente le faltas.

Enmanuel Ferrer Briceño. El Lobo que Escribe. Rey de los Sueños.
06/07/2024
Sic Parvis Magna.