El Camino

Un gran escritor dijo una vez «viaje antes que destino» tal frase implica que uno debe aceptar las adversidades del camino a seguir, pues si al caer y fracasar no nos levantamos entonces ese tropiezo pasa a ser el destino; como los Caballeros Radiantes, yo rechazo ese destino.

Sin embargo aquí me tienes, en este momento me tienes con el alma rota, con la luz apagada, con un clavo incrustado en el corazón. Yo el Rey de los Sueños con el alma vacía, las calles de mi reino muertas y abandonadas, con ese aire de soledad como eran las calles de Elantris, que perdieron su luz y se erosionaron con el tiempo.

Ya no hay palabras radiantes, no hay un camino a seguir, los planes se mueren, las ideas se extinguen, igual que mis esperanzas que eran nacidas de la bruma. Ahora solo hay soledad, vacío, humo, ahora llevo brazales de duelo.

Veo los jardines que plante en tu honor, las rosas, los campos rojos de nadie, extendiéndose a donde alcanza la vista, un amargo recordatorio de que no estás y jamás vas a ver estas flores. Me recuesto entre ellas, me susurran secretos, pequeñas rosas, ninguna nota que no se comparan con mi rosa, pues mi rosa es única en el mundo, pero no es mía.

Ahora lo veo, lo entiendo, no estaba hecho para ti, pues yo no soy quien termina la historia, yo no me transformo en el Héroe de las Eras, yo no me vuelvo grande, de mí no emana el aliento de los dioses; no, yo soy solo un rey solitario en un frío reino rodeado de bruma, un reino que desaparecerá como lágrimas en la lluvia.

Pero debo recordar las palabras y ese código: «viaje antes que destino», como dijo Kaladin: El paso más importante que uno puede dar, es el siguiente; y yo quería qué tú fueras todos mis siguientes pasos. Pero supongo que esta es mi travesía, dolorosa y en soledad, tal vez algún día se una a los cuentos del Arcanum Ilimitado, pero por ahora es solo el camino de un corazón roto.

Tal vez ese sea El Camino de los Reyes.

Enmanuel Ferrer Briceño. El Lobo que Escribe. Rey de los Sueños
25/08/2024
Inspirado en la literatura del gran Brandon Sanderson.
Para una Rosa.
Sic Parvis Magna

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