LIMOSNA DE AMOR

¡Ilumina mis pasos! En mi senda pon la misericordia de tus ojos; tengo el alma entre sombras y entre abrojos y no sé dónde colocar mi tienda.

Calma la pequeñez de mis antojos, sé mi ángel tutelar en la contienda, dame a beber, como preciada ofrenda, el vino excelso de tus miradas tiernas.

Oye: Mi corazón es un mendigo, que llega taciturno y sin abrigo. ¡A pedirte merced para sus males!

Si tú tienes bondad, no me abandones. Que yo te pagaré con mis canciones…¡la limosna de amor que me regales!

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