EL SÍMBOLO

Un símbolo que llega cuando el cansancio flota,
como vapor de adelfas en la mente del bardo,

Un símbolo: terrible, luminoso y gallardo
que lleno de esquives en el silencio brota.

Un símbolo que llega de la penumbra ignota
un aleteo débil, estremecido y tardo…

Lucero que desciende del firmamento nardo
de la floresta rubia donde Pegaso trota.

¡Oh! Símbolo, extravía de tu jardín callado
y acude a mi solícito, con tu plumón dorado.

Corona mis desvelos, destruye la fatiga
que ha tiempo me anonada bajo sus negras tocas.

¡Oh! Prófugo: mis ruegos y mi ansiedad mitiga.
¿No ves cómo agonizan mis esperanzas locas?

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