
No es posible que hagamos las pases.
Tu desdén malhirió mi quimera;
Ya se fue la ilusión hechicera
Que nos trajo tan dulces enlaces.
No me explico, no sé lo que haces.
No creí nunca, nunca que fuera
Como una sutil madriguera tu alma llena de voces falaces.
Un veneno de amor me ofreciste
Y matando mis goces tan pulcros,
Me has dejado muy sola y muy triste.
Es tu pecho cruel camposanto donde yacen los hondos sepulcros
de los sueños que yo quise tanto…
